El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, abrió el 128° período de sesiones ordinarias de la Legislatura provincial con un discurso que volvió a confirmar su estrategia política: sostener el respaldo institucional al gobierno nacional de Javier Milei, aunque con advertencias hacia los libertarios que disputan poder en la provincia. “Primero la patria chica”, insistió el mandatario, al reafirmar que acompañará a la Casa Rosada siempre que no se afecten los intereses salteños.
Durante su mensaje ante la Asamblea Legislativa, Sáenz recordó que los legisladores nacionales que responden a su espacio acompañaron en el Congreso las principales reformas impulsadas por el oficialismo libertario, entre ellas la reforma laboral, cambios en el régimen penal juvenil y la modificación de la ley de glaciares. “Le dimos las herramientas necesarias para que pueda llevar adelante su plan de gobierno”, señaló, ratificando su postura dialoguista frente a la administración nacional.
Con su habitual tono entre coloquial y político, el gobernador ilustró la relación con el Presidente con una frase que mezcló reclamo y guiño. Contó que le dijo a Milei que no es justo que un gobernador tenga que “ir con un poncho a la Casa Rosada a pelear por obras” mientras el mandatario canta en el Movistar Arena. “Lo justo sería que cantemos los dos en el Movistar Arena y mostremos federalismo real”, lanzó, en referencia a la necesidad de mayores recursos y obras para las provincias.
Sin embargo, el tramo más directo del discurso estuvo dirigido a los libertarios salteños. Sáenz cuestionó la actitud de los dirigentes de La Libertad Avanza en la provincia y les pidió que acompañen la gestión provincial con la misma disciplina con la que respaldan el programa nacional. “Es la séptima vez consecutiva que les pido que dejen de lado la soberbia”, advirtió, en un mensaje que tuvo como telón de fondo la disputa política con los referentes locales del espacio.
Entre datos de gestión, equilibrio fiscal y anuncios de obra pública, el gobernador cerró con una convocatoria amplia a dirigentes de distintos espacios para sumarse a su frente provincial. En ese equilibrio entre apoyo a la Casa Rosada y tensión con los libertarios locales, Sáenz dejó planteado el rumbo que seguirá su gobierno: sostener la gobernabilidad nacional, pero marcar diferencias cuando —según su mirada— esté en juego la agenda de Salta.
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