7 de septiembre de 2026

La Ley & La Trampa

Periodismo legislativo

Denuncian violencia institucional durante un pañuelazo frente al Concejo Deliberante

La Asamblea Lesbotransfeminista de Salta denunció un operativo policial que calificó como «intimidatorio y desproporcionado» durante una manifestación realizada frente al Concejo Deliberante. La protesta había sido convocada para rechazar expresiones antiderechos vinculadas a la reforma de la Carta Orgánica Municipal y cuestionar una declaración impulsada por sectores de La Libertad Avanza contra el aborto legal.

Según el comunicado difundido por la organización, la concentración se desarrollaba de manera pacífica cuando se produjo un importante despliegue policial frente al edificio legislativo. Las manifestantes aseguraron que participaron más de veinte efectivos y un camión policial para controlar una protesta integrada mayoritariamente por mujeres, una respuesta que consideraron excesiva e injustificada.

La denuncia va más allá de la presencia policial. Desde la Asamblea sostienen que durante el operativo hubo empujones, hostigamiento y desplazamientos forzados. Además, afirman que efectivos policiales les retiraron una bandera utilizada durante la actividad y que las manifestantes fueron obligadas a retroceder desde el ingreso del Concejo hasta la avenida Líbano.

El conflicto escaló luego de que desde el Concejo se relativizaran los hechos. La organización apuntó directamente contra el presidente del cuerpo, Darío Madile, por haber descartado que lo ocurrido constituya violencia institucional. Para la Asamblea, negar los episodios denunciados implica desconocer el accionar de las fuerzas de seguridad y el impacto que tuvo sobre quienes participaban de la protesta.

La movilización se produjo en medio de la discusión por la reforma de la Carta Orgánica y de los cuestionamientos a sectores conservadores que buscan incorporar definiciones consideradas regresivas en materia de derechos sexuales y reproductivos. Desde la Asamblea Lesbotransfeminista advirtieron que continuarán ocupando el espacio público y movilizándose frente a cualquier intento de retroceder sobre derechos conquistados, al tiempo que rechazaron lo que definieron como un intento de disciplinar la protesta mediante el uso de la fuerza.